El Desastre de Sarikamis y el Comienzo del Genocidio Armenio

 El Imperio Otomano hacía mucho tiempo que había dejado de ser una potencia militar a tener en cuenta. A lo largo del siglo XIX, especialmente durante la segunda mitad, gran parte de los territorios que habían conquistado durante los siglos anteriores fueron ocupados por potencias extranjeras, mientras que otros muchos territorios declararon su independencia.

 Durante los primeros años del siglo XX la situación en el imperio no mejoró. A mediados del año 1908 se produjo una revolución interna, liderada por el partido conocido como los Jóvenes Turcos, que se hicieron con el poder real en el imperio, y en 1909 obligaron al sultán Abdul Hamid II, tras un intento de llevar a cabo una contrarrevolución, de abdicar. Este fue sustituido en el trono por Mehmed V, aunque en realidad sus papel era simbólico, el gobierno estaba en manos de los Jóvenes Turcos y de su líder, İsmail Enver, más conocido como Enver Pasha.


El camino a la guerra.

Ismail_Enver
Enver Pasha

 Tras la derrota sufrida durante la Primera Guerra de los Balcanes, y los escasos éxitos obtenidos durante la segunda, el gobierno estaba preocupado por la debilidad que había demostrado ante el resto de las potencias extranjeras. Estaban temerosos de que rusos, franceses y británicos, que durante el siglo XIX habían ocupado antiguos territorios otomanos, tuvieran ambiciones aún mayores. Cuando se produjo el atentado de Sarajevo y toda Europa corría hacia la guerra, el gobierno turco decidió posicionarse con los Imperios Centrales, a pesar de que Austria-Hungría había ocupado a comienzos de siglo algunos territorios otomanos. De manera que el 2 de agosto de 1914 firmaron una alianza de manera secreta con Alemania para combatir a Rusia.

  La entrada en la guerra de Gran Bretaña y Francia junto con Rusia, hizo que el gobierno turco no declarara directamente la guerra. En el seno del gobierno existían numerosas divisiones sobre la conveniencia o no de entrar en la lucha, puesto que muchos consideraban que el estado, y especialmente el ejército, no estaban preparados para combatir en una guerra a gran escala. Pero muy a su pesar, durante los meses siguientes se produjeron una serie de acontecimientos que acabaron por llevar al imperio a la guerra.

SMS Goeben con bandera Turca
SMS Goeben con bandera turca.

  A mediados de agosto, dos barcos alemanes, el SMS Goeben y el SMS Breslau, habían llegado al paso de los Dardanelos y solicitaban permiso para atracar en algún puerto turco mientras estaban siendo perseguidos por buques ingleses. Tras arduas e intensas negociaciones entre el gobierno alemán y el turco, finalmente se les permitió la entrada a los buques, lo cuales pasarían a formar parte de la armada turca (ver La Persecución del Goeben y el Breslau).

Estos acontecimientos fueron precipitando la entrada en la guerra. A finales de noviembre, los dos buques alemanes, ahora bajo bandera turca, bombardearon algunas bases navales rusas en el Mar Negro. En represalia, el 2 de noviembre las potencias de la Entente le declararon la guerra al Imperio Otomano. El 3 de noviembre, buques británicos bombardearon las posiciones defensivas turcas que cubrían la entrada a los Dardanelos.

La Campaña del Cáucaso.

Campaña del Cáucaso. By Shliahov (Own work) [GFDL (httpwww.gnu.orgcopyleftfdl.html) or CC BY 3.0 (httpcreativecommons.orglicensesby3.0)], via Wikimedia Commons
Campaña del Cáucaso. By Shliahov (Own work) [GFDL (httpwww.gnu.orgcopyleftfdl.html) or CC BY 3.0 (httpcreativecommons.orglicensesby3.0)], via Wikimedia Commons

  Para el gobierno de los Jóvenes Turcos, su principal enemigo y objetivo en la guerra era el Imperio Ruso, como lo había sido para los otomanos desde hacía casi 300 años; por eso su primera acción fue la de lanzar una ofensiva hacia las posiciones rusas en el Cáucaso. Enver Pasha decidió ponerse al frente de las operaciones. Se destinaron dos ejércitos, el 2º y el 3º, para lanzar la ofensiva. En total estas fuerzas sumaban un contingente de unos 190.000 hombres, doblando casi en número a las tropas rusas que se encontraban acuarteladas en el Cáucaso, unos 100.000. Pero las tropas turcas estaban pobremente equipadas, y menos aún para lanzar una ofensiva en las montañas en pleno invierno.

  El alto mando alemán estuvo presionando insistentemente a los turcos para que lanzaran su ofensiva, a pesar de saber que difícilmente estos podrían vencer; pero su ataque haría que los rusos tuvieran que destinar refuerzos procedentes del frente oriental.

  A mediados de diciembre los turcos iniciaron la ofensiva, aunque fueron los rusos los primeros en cruzar la frontera y tomar algunas poblaciones turcas del Cáucaso durante el mes de noviembre, en la conocida como ofensiva Bergman.

general Nikolái Yudénich
General Nikolái Yudénich.

  El plan de Enver Pasha era dividir a su 3º ejército y mandarlo hacia la población rusa de Kars, rodeando así a las principales fuerzas rusas. La base del 3º ejército se encontraba en Erzurum, a unos 100 km de la frontera rusa, y a casi 1000 de la línea de ferrocarril con Estambul. Desde ahí Enver ordenó a sus fuerzas que se dividieran en pequeños contingentes, que tomarían distintas rutas a través de las montañas y se reunirían en Sarikamis, donde estaba el grueso del ejército ruso. El consejero alemán del ejército turco, Otto Liman von Sanders, se mostró preocupado por esta estrategia, que consideraba disparatada, y aconsejó a Enver que la cambiara, pero este ignoró por completo sus consejos.

 Mientras tanto en el lado ruso algo similar ocurría. El gobernador militar ruso del Cáucaso, Illarion Vorontsov-Dashkov, ordenó al general Nikolái Yudénich replegar sus fuerzas hacia Kars, pero este ignoró su orden y decidió permanecer en Sarikamis para hacer frente a los turcos.

El Desastre de Sarikamis.

  La idea inicial de Enver era llegar con sus fuerzas a Sarikamis el 25 de diciembre, pero los distintos contingente perdieron el contacto entre sí, carecían de botas y de tiendas de campaña adecuadas para la nieve, a algunas unidades que tenían que atravesar zonas con un gran espesor de nieve se les ordeno dejar sus petates y sus capotes para ir más ligeros, teniendo que hacer frente así a temperaturas que rondaban los 30º bajo cero. Para el día 21 los turcos habían agotado prácticamente todos sus suministros, y las primeras unidades no pudieron llegar a Sarikamis hasta el día 29.

soldados rusos en una trinchera en Sarikamis
Soldados rusos en una trinchera en Sarikamis.

  El ataque sobre las posiciones rusas se lanzó de manera desorganizada. En lugar de esperar a que se reunieran todos los contingentes de tropas, Enver fue lanzando a la ofensiva a las unidades según estas iban llegando al frente. Aunque inicialmente se consiguieron algunos logros, ocupando algunos edificios del oeste de la ciudad, la descoordinación entre las distintas unidades permitió a los rusos lanzar contraofensivas con las que repelieron a las fuerzas turcas. Durante los días siguientes la descoordinación turca prosiguió; las divisiones eran lanzadas al combate según llegaban a Sarikamis, y de nuevo se repitió el mismo resultado: aunque algunas unidades conseguían ocupar algunas posiciones, su completa descoordinación permitía a los rusos lanzar contraofensivas que los turcos no podían repeler y se veían obligados a retroceder.

 Finalmente el 4 de enero Enver Pasha ordenó a sus fuerzas detener los ataques a Sarikamis y retirarse hacia su base en Erzurum. Se desconoce el número exacto de bajas que los turcos sufrieron en la batalla, se estima que fueron unas 30.000. Pero aunque se ordenó la retirada, el calvario para las fuerzas turcas no había hecho más que comenzar. Los soldados, pobremente pertrechados para la guerra invierno, sufrieron las penalidades causadas por las adversidades climatológicas. Miles de ellos perecieron a causa del frio durante la retirada, otros muchos cayeron a manos de las tropas rusas que les perseguían. De los 100.000 hombres del 3º ejército que habían marchado a enfrentarse a los rusos, solo 20.000 consiguieron regresar a Erzurum. En total, casi 100.000 hombres se habían perdido en cuestión de semanas durante la campaña del Cáucaso. Un oficial alemán describiría poco después la batalla de Sarikamis como “un desastre sin parangón en la historia militar por su rapidez y completitud”. Para los turcos, esta batalla pasaría a ser conocida como Sarikamiş Faciasi, el Desastre de Sarikamis.

  Por su parte, los rusos perdieron unos 30.000 hombres en la batalla, pero no solo habían frenado el avance turco, sino que ahora ante ellos se abría una brecha enorme por la que pasar a la ofensiva, y que sería aprovechada en la primavera para lanzar varias incursiones en territorio enemigo. El general Yudénich fue ascendido a comandante de los ejércitos del Cáucaso.

  Para finales de enero, el 3º ejército turco, muy debilitado, lanzo ofensivas hacia el este, hacia el Azerbaiyán persa, con la intención de provocar que las comunidades kurdas se rebelaran contra los rusos

El comienzo del genocidio.

  Enver dejó a sus tropas al mando del general Hafiz Hakki y regresó a Estambul. Una vez allí no tardó en buscar y encontrar a un chivo expiatorio del que culpar al desastre sufrido en Sarikamis, los armenios. Los armenios eran uno de los distintos grupos étnicos que integraban el Imperio Turco. Se estima que a comienzos del siglo XX la comunidad armenia ascendía a unos 3.000.000 de personas.

columna armenios en abril de 1915
Columna armenios en abril de 1915

  Muchos armenios formaban parte del ejército turco que combatió en el Cáucaso, ya pesar de que inicialmente a su regreso a Estambul Enver Pasha resaltó la valentía con la que habían combatido, no tardó en encontrar en ellos a los culpables del desastre sufrido. A comienzos de mayo muchos soldados armenios fueron acusados de haber desertado y de pasarse al bando ruso para atacar las líneas de suministro del ejército otomano, seguramente relacionándolos con algunos contingentes de soldados armenios que combatían en el ejército ruso. Se ordenó que todos los soldados armenios fueran apartados de sus funciones, arrestados y fusilados. Se ordenó también el arresto, deportación y asesinato de 250 intelectuales armenios. Poco después, en junio de 1915, el gobierno de los Jóvenes Turcos decidió comenzar con las deportaciones masivas de todos los armenios de la región de Anatolia, durante las cuales miles de ellos morirían en el camino. Se iniciaba así uno de los periodos más oscuros de la historia del Imperio Otomano, el llamado Genocidio Armenio, que entre 1915 y 1923 llevo al asesinato de aproximadamente un millón y medio de armenios.

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