El Somme II: Haig Insiste

  Al finalizar el primer día de combates en el Somme, la información que manejaban los mandos era bastante confusa en cuanto a los avances logrados y las bajas sufridas. Rawlinson seguía ordenando realizar nuevos ataques. Por su parte, en el cuartel general británico Haig se mostraba muy optimista, a pesar de que los objetivos fijados para ese día en el centro del ataque no habían sido ni remotamente conseguidos. El general Gough, al mando del V ejército, fue consciente de la situación catastrófica en la que habían quedado sus tropas, y el 2 de julio informó a Haig de que no llevaría a cabo ninguna acción ofensiva. Al finalizar el día 2 se realizaron algunos movimientos para reforzar los objetivos conseguidos el día anterior. “Un día de altibajos”, anotó Haig en su diario.

Primera semana en el infierno.

sir_douglas_haig
Mariscal Douglas Haig.

  La situación era muy confusa para Haig y su alto mando. La confusión era tal que los británicos no fueron conscientes de una brecha abierta en las líneas alemanas al sur de la carretera Alber-Bapaume, con huecos abiertos en la linea desde la propia carretera hasta Longueval. A pesar de los informes de algunas patrullas británicas, que entre el 2 y el 3 de julio habían conseguido penetrar por estas brechas sin encontrar apenas oposición enemiga, los huecos no fueron explotados, lo que habría permitido a los británicos ocupar posiciones clave como el bosque de Mametz, y haber avanzado hasta Longueval, uno de los objetivos clave. Cuando Haig fue consciente de estas brechas ya era tarde, el 3 de julio los alemanes habían enviado refuerzos para ocupar esas posiciones. Además, tanto Joffre como Foch se mostraban reacios a que Haig realizara operaciones al sur de la carretera sin haber conseguido primero penetrar en el centro de la línea alemana, entre Pozières y Thiepval. El propio Haig dejó constancia de esta reunión en su diario, “Me ordenó (Joffre) que atacase Thiepval y Pozières. Si atacaba Longueval, sería derrotado, etc., etc. Esperé pacientemente a que terminase. ¡Respiraba acaloradamente y su cara estaba colorada¡…

french_advances_on_the_somme_1-11_july_1916
Avances franceses en el Somme entre el 1 y el 11 de julio.

  Al anochecer del día 3 los británicos lanzaron un nuevo ataque entre las poblaciones de Ovillers y la Boiselle (primer asalto nocturno en el Somme), pero una vez más no consiguieron alcanzar sus objetivos. La 9ª División Escocesa logró un pequeño éxito al ocupar el bosque de Bernafay. Más éxito tuvieron los franceses al sur del rio Somme, con un ataque lanzado también el 3 de julio y que para el día siguiente había conseguido penetrar las líneas alemanas en un frente de unos 9 km, consiguiendo la captura de 4.000 “boches”.

  El general von Below, al mando del Segundo Ejército alemán en el Somme, instó a sus soldados a no ceder ni un metro de terreno ante el empuje de los británicos, y solicitó nuevos refuerzos para sostener la línea del frente. Estos nuevos refuerzos llegarían procedentes del frente de Verdún, algo que los franceses llevaban meses esperando.

victoria_cross_medal_without_bar
Cruz Victoria.

  El 4 de julio los británicos consiguieron algunos éxitos al ocupar las trincheras alemanas en Fricourt. El 5 de julio se lanzó un nuevo ataque para intentar ocupar La Boiselle, pero de nuevo fracasó. Ese día se otorgaron dos Cruces Victoria, una al teniente Thomas Wilkinson del Regimiento de North Lancashire, por montar y operar una ametralladora para expulsar a unos alemanes de un parapeto desde el que atacaban a un grupo de británicos atrapados tras un montículo; y al alférez Donald Bell del 9º Batallón Green Howards por atacar y ocupar el puesto de una ametralladora alemana. Ambos fueron condecorados póstumamente, Wilkinson fue alcanzado de un tiro en el corazón el mismo 5 de julio, su cuerpo nunca fue identificado; y Bell moriría 5 días después llevando a cabo una acción similar en Contalmaison. Ese 5 de julio los británicos consiguieron por fin ocupar el pueblo de La Boiselle.

  Los días 6 y 7 se lanzaron ofensivas y contraofensivas de pequeña escala por parte de británicos, franceses y alemanas. En la mañana del 7 los británicos ocuparon el pueblo de Contalmaison, pero al acabar el día volvía a estar en manos alemanas.

  Al finalizar la primera semana de combates en el Somme las cifras de bajas británicas eran alarmantes. Los hospitales de campaña que se encontraban en retaguardia estaban desbordados, no se había calculado ni mucho menos tal número de heridos. Pero Haig estaba satisfecho, a pesar de que la mayoría de los objetivos no se habían cumplido. Esa misma tarde Haig supo por el ministro de exteriores británico que el alto mando francés estaba encantado con la ofensiva británica, la presión sobre Verdún se había aliviado.

De Bazentin a Delville

800px-bazentin_le_petit_14_july_1916_map
Mapa del frente en Bazentin-le-Petit el 14 de julio.

  Durante la siguiente semana continuaron realizándose ataques a pequeña escala a lo largo del frente. El 8 de julio unidades del IV Ejercito ocupaban el bosque de Trones, desde el que Rawlinson quería lanzarse sobre la segunda línea alemana, pero la artillería enemiga los expulsó del bosque. Haig ordenó a Rawlinson que antes de lanzarse sobre la segunda línea debía asegurar su flanco derecho, ocupando el bosque de Mametz y Contalmaison. Si Haig hubiera explotado las brechas de la línea alemana el 2 y 3 de julio el bosque habría sido ocupado con facilidad, pero para el 10 de julio, cuando la 38º División Galesa se lanzó al asalto, los alemanes estaban fuertemente parapetados en el bosque. El 12 de julio finalmente se consiguió ocupar el bosque de Mametz, a un coste terrible de bajas, consiguiendo capturar unos 7.000 alemanes.

deccan_horse_bazentin_ridge_1916
El 20º Deccan Horse.

  Tras dos semanas de enfrentamientos, Haig estaba deseoso de usar las divisiones de caballería que había preparado para la ofensiva inicial. Esperaba conseguir abrir una brecha que pudiera ser explotada gracias a la rápida movilidad de la caballería. Su momento llegaría durante la llamada como batalla de Bazentin. El 14 de julio, tras un breve pero intenso bombardeo de la artillería británica contra las líneas alemanas, 4 divisiones del IV Ejército de Rawlinson se lanzaron en un frente entre Bazentin-le-Petit y Longueval. Los alemanes se vieron sorprendidos por el intenso bombardeo y la infantería británica consiguió avanzar a lo largo de todo el frente de ataque. A las 7:40 Rawlinson ordenó a dos batallones de caballería, el 20º Deccan Horse y el 7º Dragoon Guards que atacaran el Bosque Alto (High Wood), a pesar de que el terreno no era idóneo para ello. Al finalizar el día, y pese a una serie de contraataques alemanes, los soldados británicos habían conseguido ocupar el Bosque Alto, Bazentin-le-Petit y casi la totalidad de Longueval.

  Con la captura de la localidad de Longueval, el IV Ejército debía ocuparse ahora de capturar el bosque de Delville, una posición estratégica para lanzarse sobre las posiciones de la segunda línea alemana. Longueval no podía ser defendido si no se ocupaba el bosque, ambas posiciones eran consideradas como una sola, pues una no podía ser mantenida sin la otra.

688px-longueval_battle_july_1916
Soldado britanico entre las ruinas de Longueval.

  La Brigada de los Highlanders que se había encargado de atacar Longueval, había quedado tan diezmada que la misión de atacar el bosque de Delville le fue asignada a la Brigada Sudafricana, que hasta entonces no había entrado en acción, solo se le habían encargado labores de limpieza. A las 05:00 horas del 15 de julio los 3000 hombres de la brigada se adentraron en el bosque. Hugh Boustead, que tomó parte en la batalla, recordaba tiempo después: “Atravesamos un huerto en fila india, conducidos por el oficial del pelotón. Smith, el alférez, consiguió pasar, pero los siete que le seguían fueron abatidos en un círculo de pocos metros, eliminados uno a uno con disparos limpios sin el menor murmullo”. Durante el tercer día de batalla en Delville, Boustead fue herido y retirado del Somme.

744px-german_trench_delville_wood_september_1916
Restos de una trinchera alemana en el bosque de Delville.

  Los alemanes recibieron a los sudafricanos con un intenso fuego de ametralladoras, fusiles, y precisos ataques de la artillería, así como gases lacrimógenos. El 16 y 17 de agosto los sudafricanos retomaron la ofensiva con la intención de desalojar a los alemanes del ángulo noroeste del bosque, pero todos los ataques fracasaron. En la noche del 17 la artillería alemana descargo una tormenta de fuego y plomo sobre el bosque, se dice que a un ritmo de 400 proyectiles por minuto. El 18 transcurrió con calma, pero al día siguiente varios batallones de choque alemanes atacaron para expulsar a los sudafricanos del bosque. Pero estos descargaron un consistente fuego de fusilería, cuando se les acabaron las municiones atacaron con la bayoneta calada. El 20 de julio fueron relevados de sus posiciones. De los 121 oficiales y 3032 soldados que se internaron en el bosque el 15 de julio, solo 29 oficiales y 751 hombres salieron ilesos. Entre sus bajas había 766 muertes, una cuarta parte de su fuerza inicial.

  En una carta escrita el 18 de julio Haig afirmaba: “Los acontecimientos de los últimos quince días han vuelto a demostrar de forma concluyente que las tropas británicas son capaces de derrotar a las mejores tropas alemanas. Ellos están convencidos, y yo también los estoy, de que pueden seguir haciéndolo, siempre que estemos abastecidos de hombres, cañones y munición…” A pesar de las bajas, y a que tras más de dos semanas de combates la mayoría de los objetivos del 1 de julio no habían sido alcanzados, Haig estaba decidido a seguir empujando a los alemanes en el Somme.

Bibliografía:

  • Gilbert, Martin: La batalla del Somme. La batalla más sangrienta de la Primera Guerra Mundia. Ariel. Barcelona 2009.
  • Livesey, Anthony: Grandes Batallas de la I Guerra Mundial. Editorial Optima, Madrid 1995.
  • Middlebrook, Martin . The First Day on the Somme. Penguin Books. London, 1971.
  • Parker, Geoffrey: Historia de la guerra. Akal, Madrid, 2010.
Anuncios