La Ofensiva de los 100 Días II: Del Somme a la Línea Hindenburg

  Tras el éxito de la ofensiva de Amiens el alto mando aliado estaba resuelto a proseguir con los ataques a lo largo de todo el frente hasta empujar a los ejércitos alemanes a su frontera. Los alemanes fueron expulsados a mediados de agosto del norte de Compiègne, y las tropas francesas se disponían a atacar la importante localidad de Lassigny, que había caído en manos alemanas durante la ofensiva de primavera. Aunque el mariscal Foch había insistido durante la segunda semana de agosto en proseguir con la ofensiva en Amiens, Haig se había mostrado reacio, pues el empuje inicial había perdido su fuerza, y era necesario preparar una nueva ofensiva con tropas de refresco.

  Haig ordenó al III Ejército del general Byng que preparara una ofensiva hacia la región de Albert, en el rio Somme, el mismo escenario donde los británicos habían conocido el infierno en el verano de 1916.

La segunda batalla del Somme

El frente en agosto de 1918.

  El III Ejército disponía de un total de 32 divisiones, frente a las cuales se encontraban apostadas 42 divisiones alemanes. Si algo había enseñado la guerra en cuatro años, es que para que una ofensiva tuviera éxito se requería tener un número de casi el doble de divisiones que el defensor. Pero en el verano de 1918 la moral era un factor clave a tener en cuenta. En todo el frente occidental la moral del ejército alemán se encontraba totalmente por los suelos, los soldados estaban agotados, hambrientos y cada vez con menos material. Durante la batalla de Amiens esto se había hecho palpable con las rendiciones en masa de soldados que preferían entregarse al enemigo antes de haber realizado un solo disparo. Por otra parte, la moral de los ejércitos aliados, especialmente los británicos, era de euforia.

  El ejército de Byng fue reforzado con unidades del IV Ejército y con el II Cuerpo estadounidense. Frente a los aliados se encontraba el II Ejército alemán del general von der Marwitz. Al sur del sector angloestadounidense de ataque se preparó al X Ejército francés para lanzar un ataque por si fuera provechoso ampliar el frente de ataque.

Sector de Bapaume.

  El plan elaborado por Byng consistía en un ataque en dos fases, con dos objetivos principales. El primero era atacar y ocupar la estratégica localidad de Albert y hacerse con el control de la vía de ferrocarril que unía Albert con Arras. La segunda fase sería lanzada 2 días después y su objetivo era ocupar la localidad de Bapaume, al noreste, y las zonas altas que se encontraban al este. Su conquista permitiría abrir un corredor que obligara a los alemanes a replegarse completamente.

  El ataque comenzó el 21 de agosto, cuando el Cuerpo ANZAC del III Ejército avanzó por el flanco izquierdo en dirección a Albert, en lo que sería la tercera batalla de Albert. A los australianos y neozelandeses les siguieron al norte las divisiones británicas restantes y el cuerpo estadounidense en dirección a Bapaume y Arras. Los alemanes fueron rápidamente superados y se vieron obligados a ceder terreno. Ese día los británicos avanzaron 3 km y capturaron a más de 2000 soldados alemanes apenas sin combatir.

Soldados británicos sobre un tanque de artillería propulsada Mark I cerca de Miraumont.

  Al día siguiente, la 18ª división logró expulsar a los defensores alemanes de Albert y ocupar la localidad, mientras que el resto del III Ejército seguía avanzando en dirección a Arras. El 23 continuaron con su exitoso avance hacia Bapaume, las divisiones británicas lograron capturar Bihucourt y Dovecot. La línea de frente aliada se encontraba ahora al este de la línea de ferrocarril de Albert-Arras, salvo por algunas posiciones en las zonas elevadas entre Loupart Wood y Grévillers que las brigadas neozelandesas intentaban tomar al asalto. El 24 finalmente, con el apoyo de dos batallones británicos, una compañía de tanques Whippets y 13 tanques Mark IV, la división neozelandesa logró ocupar Grévillers. En su flanco, la 37ª división británica, asistida por la 1ª brigada neozelandesa que había participado en la captura de Grévillers, logró capturar la localidad de Biefvillers, asegurando de esta manera el flanco izquierdo. La captura de Grévillers abría el camino para capturar el siguiente objetivo de la ofensiva, Bapaume.

Un tanque Whippet atravesando una trinchera en Grévillers.

Mientras, entre Bapaume y Albert, las divisiones británicas avanzaban por los mismos terrenos donde lo habían hecho en 1916. El 24 ocupaban la mayor parte de las colinas de Thiepval, donde 2 años antes se habían librado encarnizados combates. El 25 capturaban el bosque de Mametz y los alemanes se veían obligados a replegarse 16 km a lo largo de un frente de 9 km. El día 27 los británicos capturaron el bosque de Delville, que también había sido lugar de durísimos combates en 1916.

Soldados neozelandeses tras capturar Bapaume.

  El 25 de agosto las brigadas neozelandesas habían comenzado los asaltos sobre Bapaume. Los alemanes mantuvieron una férrea defensa de la localidad, pero tras 4 días de intensos combates, y 3 grandes intentonas aliadas, el 29 de agosto los neozelandeses vieron sorprendidos como los alemanes se habían retirado de la localidad. El día anterior Ludendorff, viendo que sus fuerzas en el frente se encontraban al borde del colapso, había ordenado la evacuación de toda la región de Flandes y abandonar todas aquellas conquistas que habían logrado apenas 4 meses atrás. Ludendorff se decidió por llevar a cabo una estrategia totalmente defensiva en la Línea Hindenburg. Los soldados alemanes no tendrían ni un solo respiro hasta el final de la guerra.

Avance hacia la Línea Hindenburg

Convoy atravesando las ruinas de Bapaume.

   Con el frente de batalla en Flandes totalmente roto, los aliados encontraron poca resistencia para seguir avanzando. Tanto al norte como al sur del III Ejército, el I y IV ejércitos británicos comenzaron a avanzar hacia el este. El X ejército francés del general Mangin atacó a los alemanes al este de Soissons y los obligó a replegarse al otro lado del rio Aisne. Por su parte los estadounidenses lograron capturar la localidad de Juvigny al norte de Soissons.

   El 31de agosto, el Cuerpo Australiano del IV Ejército del general Rawlinson atacó las posiciones alemanas en el monte Saint-Quentin, cerca de Péronne. Los australianos cargaron contra las trincheras alemanas apoyados por fuego de artillería y lograron expulsar a los alemanes de la cresta, pero un contraataque posterior les expulsó y se vieron obligados a tomar posiciones al pie de la colina. El 2 de septiembre, tanto la colina como la ciudad de Péronne cayeron completamente en manos australianas. En 3 días de intensos combates la 2ª división australiana perdió casi 3000 hombres. Fueron concedidas 8 cruces Victoria.

Posición alemana en Quéant.

   Al mismo tiempo que los australianos combatían en Saint-Quentin y Péronne, los canadienses a las ordenes del general Arthur Currie, atacaron al norte a las divisiones alemanas en la que sería la segunda batalla de Arras. Tras obligar a estos a replegarse, el 2 de septiembre atacaron a los alemanes en las últimas posiciones que estos tenían ante la Línea Hindenburg, en el cruce de Drocourt-Quéant, con el apoyo de la 4ª división británica, tanques y aviones. Durante 4 horas, la 1ª división canadienses en el sur, la 4ª en el centro y la división británica al norte atacaron incesantemente a los alemanes hasta que lograron abrir una brecha. Siete soldados canadienses obtuvieron la Cruz Victoria.

   El 3 de septiembre Foch ordenó al I y al X ejércitos franceses lanzar ataques constantes a lo largo de todo el frente al sur de la BEF. Tras las batallas de Savy-Dallon y Vauxallion, Lundendorff ordenó a sus tropas retirarse del saliente de Lys. El ejército alemán había perdido todas las posiciones que había capturado desde la primavera.

Ingenieros estadounidenses regresando del frente en Saint Mihiel.

   El 8 de septiembre también tuvo que retirar a sus ejércitos del saliente de Saint-Mihiel, justo cuando franceses y estadounidenses estaban preparándose para lanzar una potente ofensiva en dicho sector, que comenzó el 12 de septiembre. Doscientos mil soldados del I Ejército estadounidense y cuarenta y ocho mil franceses atacaron a lo largo de un frente de 20 km para expulsar a los últimos defensores del saliente. Al día siguiente los franceses entraron en Saint-Mihiel, que había estado en manos de los alemanes desde 1914.

   En poco más de un mes los alemanes se habían visto obligados a replegarse como nunca antes lo habían tenido que hacerlo, retrocediendo hacia las mismas posiciones donde habían estado la primavera anterior, en la Línea Hindenburg. Esta se había convertido ahora en la última línea de defensa germana.

Bibliografía:

  • Gilbert, Martin: La Primera Guerra Mundial. La Esfera de los Libros, Madrid, 2004.
  • La Aventura de la Historia, Nº 239 (Dossier: 1918, El fin de la Gran Guerra). Madrid, 2018. ISSN 1579-427x.
  • Livesey, Anthony: Grandes Batallas de la I Guerra Mundial.  Editorial Optima, Madrid, 1995.
  • Parker, Geoffrey: Historia de la guerra. Akal, Madrid, 2010.
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