El Somme III: Bautismo Australiano. Fromelles y Pozières.

   Más de dos semanas después del asalto inicial en el Somme, las operaciones que se habían llevado a cabo en el frente a menor escala habían logrado algunos pequeños éxitos en determinados sectores, pero los objetivos iniciales fijados estaban muy lejos de haber sido alcanzados.

   A pesar de los dificultoso del avance, los informes de bajas, y las protestas de algunos altos oficiales a seguir mandando a sus hombres al matadero, Haig estaba resuelto a proseguir con el empuje, que, a su modo de ver, estaba logrando éxitos importantísimos, causando a los alemanes un número similar o mayor de bajas, y aliviando la situación de los franceses en Verdún.

Fromelles.

   Para finales de la tercera semana de batalla, se comenzó a preparar una nueva operación de cierta envergadura que sería llevada a cabo en el norte de la línea del Somme. Se trataba de un ataque de distracción que realizarían las tropas del ANZAC (australianos y neozelandeses) sobre la localidad de Fromelles, 32 km al norte del Somme. La finalidad de este ataque era doble, por un lado, obligar a los alemanes a trasladar tropas hacia el norte y aliviar así al IV ejercito de Rawlinson; y por otro acabar con el saliente que formaba la línea alemana en ese sector, cuyo centro se encontraba sobre la sierra de Aubers, una posición sólidamente fortificada y que los australianos apodaron como Sugar Loaf (Pan de Azúcar).

richard_haking
General Richard Hawking.

   La mayoría de las tropas del ANZAC estaban formadas por los soldados que durante el año anterior habían combatido a los turcos en Galípoli. Este sería su bautismo de fuego en Europa. La 5ª división australiana sería acompañada en el ataque por la 61ª división británica. Al frente de la operación se colocó el general británico Richard Hawking. Su plan era lanzar un rápido ataque a través de la primera línea que pillase por sorpresa a los alemanes, tras un bombardeo de saturación sobre el saliente. La 5ª división atacaría el flanco izquierdo de dicho saliente, mientras que la 61ª división atacaría su derecha.

   El brigadier general Harold Elliot, al mando de 15ª brigada australiana, estaba muy preocupado por las duras defensas alemanes en el saliente, por lo que le pidió al general de división H.C.L Howard, oficial del Estado Mayor británico, su opinión acerca del ataque: “Si me lo plantea así, señor, tengo que responderle del mismo modo de hombre a hombre. Será un sangriento holocausto”.

5th_australian_division_positions_during_the_attack_on_fromelles_on_the_aubers_ridge_19_july_1916
Posiciones de la 5ª division en Fromelles.

   A los informes que comenzaban a llegarle a Haig de la dificultad del ataque, se añadieron los avisos de la inteligencia británica de que los alemanes no estaban transfiriendo más tropas hacia el Somme, por lo que el ataque en Fromelles, cuyo objetivo principal era retener a los nuevos refuerzos, ya no era necesario. A pesar de ello, Hawking estaba decidido a lanzar el ataque, aduciendo que todos los preparativos y los hombres estaban listos. El 18 de julio, un día antes del ataque, los observadores alemanes que se encontraban en lo alto de la torre de la iglesia de Fromelles observaban perfectamente los preparativos de los británicos.

   A las 7 de la mañana del 19 de julio la artillería británica comenzó a lanzar una cortina de fuego abrumadora que debía despejar los nidos de ametralladoras del saliente. Tras 11 horas de un intenso bombardeo, a las 18 horas, las unidades australianas y británicas comenzaron a salir de primera línea. La artillería alemana comenzó a abrir fuego, y las ametralladoras alemanas del saliente, que no habían sido alcanzadas por la artillería, comenzaron a escupir fuego sobre británicos y australianos. El brigadier Elliot informó “todo hombre que se levanta es abatido…”.

 

   En el flanco izquierdo la 8ª y 14ª brigadas consiguieron llegar fácilmente a sus objetivos en la primera línea alemana y avanzar incluso hasta la segunda línea, que encontraron prácticamente despejada, pero en la derecha las brigadas británicas eran sesgadas por el fuego de las ametralladoras. Por su parte los alemanes lanzaron un poderoso contraataque que partió el ataque aliado en dos, dejando a la 8ªy 14ª brigadas en riesgo de quedar completamente copadas, por lo que se vieron obligadas a retirarse. Durante el día 20 todos los soldados australianos y británicos intentaron regresar a sus trincheras, pero muchos cayeron ante el fuego de las ametralladoras del saliente.

   El ataque sobre Fromelles se había saldado con un fracaso total. En menos de 24 horas la 5ª división australiana había sufrido 5.513 bajas entre muertos y heridos, mientras que la 61ª división británica tuvo unas 1.500 bajas. Por su parte los alemanes sufrieron 1.500 bajas.

 

Pozières.

   Pozières era uno de los objetivos principales del 4º ejército para el primer día de la batalla en el Somme. La localidad ocupaba las zonas más elevadas de la colina de crestas que iban desde Thiepval a Ginchy, junto a la carretera que unía Albert y Bapaume, siendo uno de los puntos clave de la primera línea de defensa alemana. Como la mayoría de los objetivos del primer día, Pozières no fue alcanzado.

poziereslayout
Sector de Pozières.

   Durante las dos semanas siguientes el 4º ejercito de Rawlinson siguió lanzando ataques en todo el frente, con mayor o menor fortuna, hasta que entre el 14 de julio, durante la llamada como batalla de Bazentin Ridge, los británicos avanzaron al sur de Pozières, por lo que el próximo objetivo era atacar el mismo pueblo. Durante los 3 días siguientes Rawlinson lanzó una serie de ataques que no consiguieron tomar Pozières, pero causaron enormes bajas tanto entre los británicos como los alemanes.

hubert_gouch_and_king_albert_i_of_belgium_1914-1918
El general Hubert Gough a la izquierda junto al rey Alberto I de Bélgica.

   Se preparó un nuevo plan de ataque para la noche del 22/23 de julio. Haig envió, al mando del general Hubert Gough, el Reserve Army, también conocido como Gough’s Army, al que se le sumaria la 1ª división australiana. Tras un bombardeo previo, los australianos atacarían Pozières desde el sur, en tres oleadas con intervalos regulares, mientras que la 48ª división británica atacaría desde el oeste. Los alemanes, compuestos por elementos de la división 117, habían aprovechado los 6 días transcurridos desde el 17 para fortificar sus posiciones y colocar numerosos puestos de ametralladoras en los cráteres causados por la artillería frente a su primera línea.

   Poco antes del amanecer del día 23 las primeras unidades australianas, compuestas por la 1ª y la 3ª brigadas comenzaron el ataque. Durante las primeras horas los australianos lograron ocupar exitosamente algunos sectores de trincheras al sureste de Pozières. Dos soldados australianos, el alférez Arthur Blackburn y el soldado John Leak, fueron condecorados por sus acciones con la Cruz Victoria. Ambos sobrevivieron a la guerra.

   Mientras tanto, las unidades británicas atacaban Pozières por el oeste y conseguían expulsar a los alemanes. Una tercera oleada de ataque logró extender la línea británica hasta la carretera Albert-Bapaume.

   En el sudeste, los australianos atacaron con éxito una fuerte posición defensiva alemana, conocida como Gibraltar, que los bombardeos previos apenas habían dañado. Era un punto estratégico de vital importancia, pues se encontraba frente a la colina de Pozières, el objetivo principal del ataque.

soldados-de-la-7a-brigada-2a-divisision-gibraltar
Soldados de la 7ª brigada de la 2ª división pasan al lado del sector “Gibraltar”.

   En pocas horas australianos y británicos consiguieron expulsar a los alemanes de la mayoría de sus posiciones en Pozières, viéndose obligados a replegarse a posiciones más seguras. Hasta el momento las bajas australianas y británicas sumaban más de 3000 hombres, y el objetivo principal, ahora a unos 200 metros de distancia, no había sido alcanzado. La llegada de unidades de refuerzo y hombres de refresco parecía situarles en una óptima situación para asaltar la colina, pero no esperaban la respuesta alemana.

   Pozières se convirtió en un punto de atención para el mando alemán, que ordenó recuperar las posiciones en el pueblo a cualquier coste. Los australianos y británicos se vieron obligados a defender unas posiciones muy precarias. El mismo día 23 los alemanes hicieron tres intentos por retomar el pueblo, pero fueron frenados en repetidas ocasiones por el fuego de la artillería británica. Durante los días siguientes los contraataques alemanes se fueron sucediendo. El cabo australiano E. Moorhead escribió acerca de un ataque alemán: “El alcance era de 400 metros y a medida que iban apareciendo, cada uno recibía 100 balas. Apareció un oficial haciendo a sus hombres señal de avanzar de forma altiva y luego se desplomó como un saco, lleno de plomo. Disparé unos treinta cartuchos y cumplí con mi deber”.

soldados-6oa-brigada-2a-division-tras-la-batalla
Soldados de la 6ª brigada (2ª división) tras la batalla de Pozières.

   A lo largo del día y la noche del 26 de julio la artillería alemana descargó una tormenta de proyectiles sobre Pozières. Al día siguiente la 2ª división australiana acudió para relevar a los exhaustos hombres de la 1ª división. El objetivo de la 2ª división era preparar un ataque a las llamadas Líneas O.G. (Old German Lines), vitales para poder asaltar después la colina de Pozières, pero el constante bombardeo de la artillería alemana dificultaba enormemente los preparativos. El ataque se lanzó pasada la media noche del día 28, saldándose con un fracaso absoluto. Las distintas brigadas australianas no estaban bien coordinadas para el ataque, y algunas como la 7ª brigada fueron frenadas por un incesante fuego de ametralladoras. En cuestión de horas la 2ª división australiana sufrió 3500 bajas.

   A pesar de las terribles bajas, el alto mando británico estaba decidido a concluir la conquista de la colina de Pozières, que permitiría posteriormente atacar las posiciones alemanas en la granja de Mouquet y Thiepval. Durante los días siguientes los australianos siguieron lanzando ataques infructuosos.

   Para el 4 de agosto se preparó un nuevo ataque, que fue precedido por un bombardero de artillería de 48 horas. Al anochecer, la 2ª división australiana atacó a lo largo de un frente de 1800 metros que se extendía al norte de Pozières. Los alemanes fueron barridos de sus posiciones y se consiguió por fin ocupar la segunda línea de trincheras alemanas. La 12ª división británica también logró ocupar una buena sección de la segunda línea. Antes de finalizar el día la colina cayó en manos de los australianos. Uno de los objetivos del 1 de julio por fin había sido alcanzado, con 34 días de retraso.

albert_jacka_portrait_a02868
Teniente Albert Jacka.

   Los exhaustos hombres de la 2ª división tuvieron que hacer frente a los contraataques de la artillería e infantería alemana, hasta ser relevados finalmente por la 4ª división australiana en la noche del 5 al 6 de agosto. El 7 de agosto los alemanes lanzaron una última y potente contraofensiva, que logró romper las líneas australianas en varios puntos. Algunas pequeñas acciones aisladas, como la del teniente Albert Jacka, que había recibido la Cruz Victoria en Galípoli, y que recibiría una Cruz Militar por sus acciones en el Somme, donde fue herido 7 veces; consiguieron hacer retroceder a los alemanes.

800px-pwindmuhlenhugel
Monumento en la colina de Pozières. Foto de Bodoklecksel.

   Pozières había sido ocupada y mantenida, los alemanes no volverían a retomar la localidad. Pero la conquista de Pozières supuso para los aliados, especialmente para los australianos, un enorme derramamiento de sangre. Se estima que la 1ª división australiana perdió más de 7000 hombres, la 2ª sufrió cerca de 8000 bajas, y la 4ª división otros 7000.

Bibliografía:

  • Gilbert, Martin: La batalla del Somme. La batalla más sangrienta de la Primera Guerra Mundia. Ariel. Barcelona 2009.
  • Livesey, Anthony: Grandes Batallas de la I Guerra Mundial. Editorial Optima, Madrid 1995.
  • Middlebrook, Martin . The First Day on the Somme. Penguin Books. London, 1971.
  • Parker, Geoffrey: Historia de la guerra. Akal, Madrid, 2010.
Anuncios